El control prenatal es el conjunto de acciones dirigidas al seguimiento de la salud de la mujer embarazada y su bebé. Se realizan exámenes físicos periódicos en los que se hace seguimiento del peso, de la presión arterial, tamaño del útero, se solicitan y evalúan exámenes de laboratorio y ecografías para determinar el estado del bebé y la salud de la madre. Recuerda que el cuidado de tu hijo inicia desde el embarazo, así que es tu responsabilidad brindarle lo mejor desde ese momento.
La frecuencia recomendada de controles para un embarazo no complicado es cada 4 semanas hasta la semana 28, luego las consultas deben ser cada 2 semanas hasta la semana 36 y cada semana desde la semana 37 hasta el parto o la cesárea.
Si la madre presenta un embarazo de alto riesgo las consultas dependen de lo que el médico determine, lo más probable es que se den con mayor frecuencia.
Los principales objetivos del control prenatal son identificar aquellos pacientes de mayor riesgo, con el fin de realizar intervenciones en forma oportuna que permitan prevenir dichos riesgos y así lograr un buen resultado perinatal.
1.Controlar la evolución de la gestación
2.Fomentar estilos de vida saludables
3.Prevenir complicaciones
4.Diagnosticar y tratar oportunamente la patología
5.Derivar a niveles de mayor complejidad cuando corresponda
6.Preparar a la madre, su pareja y familia, física y psíquicamente para el parto y nacimiento, ayudándoles a desarrollar sus respectivos roles parentales.